Santiago Peña presentó formalmente su renuncia a la presidencia de Paraguay este jueves 5 de noviembre. La decisión se produjo en medio de una profunda crisis institucional detonada por el colapso financiero de Ueno Bank y la inminente aprobación de un juicio político en su contra por parte del Congreso de la Nación.
El anuncio oficial se concretó a través de un comunicado emitido al mediodía, apenas 24 horas después de que el mandatario negara públicamente cualquier intención de abandonar su cargo. El giro en su posición ocurrió tras recibir la solicitud explícita de dimisión por parte de su propia fuerza política, el Partido Colorado, cuyos legisladores confirmaron que respaldarían el proceso de destitución en la Cámara de Diputados.
El contexto del proceso legislativo
El escenario político se volvió insostenible para el Ejecutivo ante la consolidación de un bloque opositor y oficialista en el Legislativo. Según los reportes, existía un consenso mayoritario entre las bancadas de Diputados para avanzar en el juicio político, con el objetivo de elevar el caso al Senado. Entre los actores políticos que lideraron la presión para la salida del mandatario destaca el presidente del Congreso, Basilio «Bachi» Núñez, quien manifestó su postura crítica frente a la gestión de Peña tras el escándalo financiero.


