El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha anunciado una oferta de recompensas que asciende a un total de 50 millones de dólares por información que resulte en el arresto o condena de tres cabecillas de la organización criminal transnacional conocida como el Tren de Aragua. Esta iniciativa, coordinada desde el Distrito Sur de Texas, busca desarticular la estructura operativa de esta agrupación, la cual ha sido vinculada con una amplia gama de actividades ilícitas en el hemisferio occidental.
Distribución de las recompensas y perfiles buscados
La estrategia de incentivos financieros fue segmentada según el perfil de cada implicado, bajo la administración del Programa de Recompensas contra el Crimen Organizado Transnacional del Departamento de Estado:
- Yohan José Romero, alias ‘Yohan Petrica’: se ofrece hasta 20 millones de dólares.
- Giovanni Vicente Mosquera Serrano, alias ‘El Viejo’: se ofrece hasta 15 millones de dólares. Cabe destacar que Mosquera Serrano figura en la lista de los diez fugitivos más buscados por el FBI, enfrentando además cargos por conspiración para el tráfico internacional de cocaína.
- Juan Gabriel Rivas Núñez, alias ‘Juancho’: se ofrece hasta 15 millones de dólares.
Impacto operativo y alcance de la investigación
Las investigaciones, lideradas por el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional y la Fuerza de Tarea Conjunta Vulcan, señalan que estos individuos enfrentan cargos por conspiración para proporcionar apoyo material a una organización criminal extranjera. El alcance de sus actividades incluye homicidios, secuestros, trata de personas, minería ilegal y complejos esquemas de fraude financiero que han afectado instituciones en 47 estados de la Unión Americana y el Distrito de Columbia.
Cooperación internacional y canales de denuncia
Las autoridades estadounidenses confirmaron que estas acciones cuentan con la colaboración estratégica de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación de Colombia. El FBI ha instado a la ciudadanía a cooperar a través de sus oficinas locales y sedes diplomáticas en el exterior para facilitar la captura de los prófugos, garantizando que los canales de recepción de denuncias se encuentran activos de forma permanente para recibir información relevante sobre el paradero de los acusados.




