El gobierno de Perú ha decretado el estado de emergencia por un periodo de 60 días en más del 70% del territorio nacional. La medida, que abarca a 1.380 municipios, busca facilitar la intervención inmediata del Ejecutivo para ejecutar labores de respuesta, rehabilitación y mitigación frente a los riesgos proyectados por el fenómeno climático El Niño.
Alcance y medidas preventivas
El decreto establece que las autoridades regionales y locales deberán coordinar estrechamente con el Instituto Nacional de Defensa Civil y los diversos ministerios. Según informes técnicos, el impacto del fenómeno será diferenciado: mientras la costa norte —específicamente las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad— enfrenta una alta probabilidad de inundaciones por precipitaciones intensas, las zonas altoandinas del sur se preparan para posibles escenarios de sequía.
Evaluación de riesgos y antecedentes
Estimaciones del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres advierten sobre una alta vulnerabilidad que afecta a cerca de 7,9 millones de personas y más de 2 millones de viviendas. La magnitud del fenómeno actual, caracterizado por un calentamiento anómalo en el Pacífico, ha llevado a las autoridades a compararlo con los eventos climáticos registrados en los periodos 1982-1983 y 1997-1998.
- Incremento de riesgos: Se estima una afectación potencial a 14.000 escuelas y cerca de 5,8 millones de kilómetros de infraestructura vial.
- Salud pública: El aumento de las temperaturas ha favorecido la proliferación del mosquito transmisor del dengue en el norte del país, exacerbado por el almacenamiento doméstico de agua potable.
- Preparación: El Ejecutivo ha instado a la población a implementar medidas de evacuación y mantenimiento en las rutas y cauces de ríos para reducir los daños materiales y humanos.




