A dos meses de finalizar su mandato de una década al frente de las Naciones Unidas, el secretario general António Guterres ha emitido una advertencia sobre la escalada de tensiones tecnológicas entre las dos mayores potencias mundiales. El diplomático portugués señaló que la competencia entre Estados Unidos y China por desarrollar armamento basado en inteligencia artificial podría generar consecuencias de alcance global, comparando el riesgo actual con la falta de canales de comunicación directa que existieron durante la Guerra Fría.
La crisis de gobernanza en el Consejo de Seguridad
Durante una entrevista, Guterres profundizó en el estado actual del multilateralismo, subrayando la parálisis que atraviesa el Consejo de Seguridad. El secretario general cuestionó la legitimidad del organismo al argumentar que su composición actual no refleja la realidad geopolítica contemporánea, destacando la falta de representación permanente de regiones como África y América Latina. Asimismo, advirtió que la presencia de miembros permanentes involucrados en conflictos armados ha fomentado un entorno de impunidad que debilita el respeto por la Carta de las Naciones Unidas.
Retos climáticos y perspectivas de sucesión
En otros ámbitos de su gestión, el secretario general abordó el progreso frente a la crisis climática, admitiendo que la superación del límite de 1,5 grados de calentamiento global parece inminente, aunque mostró optimismo respecto a la transición hacia energías renovables impulsada por factores económicos y científicos. En el plano institucional, Guterres evitó pronunciarse sobre candidatos específicos para su relevo, aunque manifestó su respaldo personal a que una mujer ocupe la secretaría general de la organización en el futuro.
Puntos clave sobre la seguridad global:
- IA y Defensa: Necesidad urgente de mecanismos multilaterales de supervisión para evitar el desarrollo descontrolado de armas autónomas.
- Conflicto en Ucrania: Escepticismo sobre una solución negociada a corto plazo debido a las demandas territoriales contrapuestas entre Kiev y Moscú.
- Legalidad internacional: Defensa estricta de la soberanía nacional y del papel de agencias humanitarias como la UNRWA.

