El explorador británico Karl Bushby se encuentra en el tramo final de una travesía mundial que inició hace 28 años, con el objetivo de regresar a su hogar en Hull, Reino Unido. Tras recorrer aproximadamente 50.000 kilómetros a través de cuatro continentes y 30 países, el exparacaidista de 57 años ha superado obstáculos geográficos y burocráticos desde que emprendió su viaje el 1 de noviembre de 1998.
Una expedición marcada por la perseverancia
La denominada “Expedición Goliat” se impuso dos normas fundamentales: la prohibición de utilizar medios de transporte para avanzar y el compromiso de regresar al punto de origen caminando. A lo largo de casi tres décadas, Bushby ha atravesado zonas de conflicto, condiciones climáticas extremas y desafíos logísticos, incluyendo el cruce del estrecho de Bering, el mar Caspio y el canal de la Mancha. Su periplo, que originalmente estaba proyectado para una duración de 12 años, se extendió debido a la complejidad de los trámites migratorios y la necesidad de financiamiento externo.
El impacto de la travesía
El aventurero ha contado con el respaldo de patrocinadores y productores para documentar su experiencia, destacando el apoyo del cineasta Werner Herzog. No obstante, Bushby enfatiza que la supervivencia del proyecto ha dependido mayoritariamente de la solidaridad de desconocidos en diversas partes del mundo. Ante la proximidad de su llegada, el explorador ha manifestado una notable incertidumbre respecto a su futura reintegración en la sociedad tras una vida dedicada casi exclusivamente a esta misión.
- Distancia recorrida: 50.000 kilómetros.
- Duración: 28 años ininterrumpidos.
- Países visitados: 30 naciones.
- Condición técnica: Prohibido el uso de vehículos para avanzar en la ruta.



