Guyana busca respaldos internacionales ante la proximidad de un fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) respecto a la controversia territorial sobre el Esequibo. El presidente guyanés, Irfaan Ali, ha priorizado a Brasil y Colombia como aliados estratégicos para garantizar el cumplimiento de una eventual resolución judicial, en un contexto marcado por el despliegue de tecnología militar estadounidense en territorio colombiano, específicamente drones Reaper, destinados al refuerzo de operaciones de vigilancia.
Reconfiguración de alianzas y política interna En el plano diplomático, el encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, mantuvo un encuentro con el canciller venezolano Oliver Blanco, donde se reafirmó la cooperación en torno a los lineamientos planteados por la administración estadounidense. Simultáneamente, el escenario político venezolano presenta variaciones ante la postura de Delcy Rodríguez sobre la apertura de activos estatizados al sector privado, una medida que diversos analistas interpretan como una posible redefinición de los pilares ideológicos del chavismo y una eventual alteración en las estrategias de transición política que venían siendo gestionadas por Washington.
Cuestionamientos a la gestión financiera En otro ámbito, la organización política Unión y Cambio ha formalizado reparos sobre la renegociación de la deuda externa venezolana. El centro de la polémica reside en la contratación, realizada sin licitación previa, de la firma financiera Centerview Partners. Según reportes de agencias internacionales, el proceso de adjudicación de este contrato habría estado influenciado por el exasesor Mauricio Claver-Carone, lo que añade un elemento de escrutinio técnico sobre el manejo de los pasivos estatales frente a la compleja situación económica nacional.




