El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, dispuso este jueves 29 de octubre la militarización inmediata y de carácter temporal en Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander. El anuncio fue realizado en una conferencia de prensa conjunta con altos mandos de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, con el objetivo de recuperar el control del orden público en esta zona crítica de la frontera con Venezuela.
Contexto de la medida: escalada de violencia
La decisión gubernamental se produce como respuesta directa al reciente asesinato de un aspirante a la alcaldía del municipio de Santander, un suceso que ha intensificado la preocupación por la seguridad en el departamento. El mandatario enfatizó que el despliegue del Ejército y la Policía tendrá una duración sujeta a la estabilización de los indicadores de seguridad en la región, subrayando la necesidad de contrarrestar el impacto de las organizaciones criminales que operan en los pasos fronterizos.
Plan de intervención estratégica
La estrategia operativa, denominada como una intervención integral, contempla acciones tácticas destinadas a desarticular estructuras delictivas y blindar la línea divisoria con el estado Táchira. El esquema de seguridad incluye:
- Patrullajes conjuntos permanentes entre el Ejército y la Policía en los sectores de mayor riesgo de Cúcuta.
- Refuerzo de los controles de inspección y vigilancia en puntos estratégicos y pasos fronterizos.
- Monitoreo intensivo de la frontera para mitigar el desplazamiento y las actividades de grupos armados irregulares.
Las autoridades han ratificado que este despliegue se mantendrá activo hasta que las condiciones de orden público permitan retomar la normalidad institucional, enfatizando el compromiso del Estado con la protección de la integridad de los habitantes de la zona limítrofe.

