Puerto Príncipe. El Gobierno de El Salvador ha iniciado el despliegue de un contingente de fuerzas especiales en Haití con el objetivo de localizar y rescatar a cuatro técnicos de aviación de nacionalidad salvadoreña, reportados como desaparecidos tras un ataque armado. La operación de búsqueda cuenta con un primer grupo de 100 efectivos ya desplegados, al cual se sumará un segundo contingente de igual número de soldados para fortalecer las capacidades de respuesta en terreno.
El incidente, ocurrido el pasado domingo en la localidad de Croix-des-Bouquets, involucró un vehículo blindado que fue interceptado por grupos criminales mediante el uso de explosivos. Las autoridades haitianas han confirmado oficialmente que el suceso constituye un secuestro, mientras que el Ejecutivo salvadoreño sostiene la hipótesis de que los efectivos se encuentran con vida, advirtiendo sobre posibles medidas contundentes adicionales si no se garantiza su integridad física.
Contexto de inseguridad en la zona de conflicto
La región donde tuvo lugar la emboscada es un punto crítico bajo el control de facciones criminales de alto perfil, entre las que figuran Chèn Méchan, Kraze Barye —liderada por Vitel’homme Innocent— y 400 Mawozo, encabezada por Lanmo Sanjou; todos ellos bajo sanciones internacionales de la ONU y Estados Unidos. Ante el recrudecimiento de la violencia, las autoridades locales han exhortado a la población civil a permanecer en sus viviendas mientras las fuerzas de seguridad, apoyadas por empresas de seguridad privada como Vectus Global, ejecutan operaciones tácticas en áreas controladas por pandillas.
La situación representa un desafío significativo para la seguridad regional y para las operaciones de la fuerza internacional de supresión de pandillas, la cual sustituyó recientemente a la misión encabezada por Kenia. Hasta el momento, ningún grupo ha asumido formalmente la responsabilidad de la acción violenta contra el personal militar salvadoreño.






