El presidente de Médicos Unidos de Venezuela, Pedro Fernández, advirtió sobre las graves consecuencias que la implementación del Plan de Administración de Cargas (PAC) está generando en la red hospitalaria y la salud pública del estado Mérida. Según el reporte, las interrupciones eléctricas programadas de cuatro horas, con frecuencias diarias múltiples, impiden el funcionamiento constante de equipos médicos esenciales para el diagnóstico y tratamiento de pacientes tanto en instituciones públicas como en clínicas privadas.
Impacto en la atención médica y equipos hospitalarios
La falta de suministro continuo de energía eléctrica compromete la operatividad de los centros de salud, limitando la capacidad de respuesta ante emergencias. Fernández enfatizó que la infraestructura médica depende de un flujo eléctrico estable para el uso de instrumental clínico especializado, calificando la situación como una barrera técnica que imposibilita la prestación de servicios sanitarios básicos en la entidad andina.
Efectos sobre la salud mental y condiciones térmicas
Además de las dificultades técnicas en los hospitales, el gremio médico señaló un aumento en las patologías relacionadas con la salud mental y el estrés crónico en la población, derivado de la inestabilidad del servicio eléctrico. La crisis se agudiza particularmente en el eje Panamericano de la región, donde factores climáticos adicionales inciden negativamente en la calidad de vida de los grupos vulnerables:
- Adultos mayores y menores de edad presentan mayor susceptibilidad ante el incremento de las temperaturas.
- La carencia de sistemas de climatización impide la adecuada refrigeración de insumos farmacéuticos y medicamentos que requieren cadena de frío.
- El estrés crónico es identificado como un factor de riesgo que eleva las tasas de morbilidad en los habitantes de la zona.
Ante este escenario, la organización ha solicitado a las autoridades competentes, tanto regionales como nacionales, la adopción de medidas inmediatas que permitan estabilizar el suministro eléctrico y garantizar el derecho a la salud en el estado Mérida.





