La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, realizó este jueves un recorrido por el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador, una instalación de máxima seguridad diseñada para el aislamiento de miembros de estructuras criminales. La visita de la mandataria se enmarca en la búsqueda de estrategias para enfrentar la crisis de inseguridad, extorsión y criminalidad que afecta a su nación, bajo el antecedente de haber manifestado durante su campaña electoral el interés en replicar el sistema carcelario salvadoreño.
Detalles técnicos y cooperación bilateral
Durante la estancia en el recinto, ubicado en una zona rural aislada, la delegación peruana fue recibida por las autoridades salvadoreñas de Seguridad y Defensa. Los funcionarios explicaron el funcionamiento del penal, destacando los protocolos de vigilancia electrónica, el régimen de internamiento y el despliegue logístico que, según el gobierno de Nayib Bukele, ha permitido la contención de la violencia y la recuperación de territorios a nivel nacional. La agenda de trabajo, que también incluyó una reunión con el presidente Bukele, contempló temas de cooperación en seguridad ciudadana, modernización estatal, salud pública y turismo estratégico.
Contexto del sistema penitenciario y el régimen de excepción
El CECOT opera como el epicentro de la estrategia de seguridad de El Salvador, país que mantiene vigente un régimen de excepción desde marzo de 2022. Esta normativa suspende garantías constitucionales, como el derecho a la asistencia legal y la limitación de detenciones sin audiencia, permitiendo intervenciones en telecomunicaciones sin orden judicial previa. Según cifras oficiales, el despliegue ha resultado en la captura de más de 93.000 personas vinculadas a pandillas, mientras organismos internacionales mantienen señalamientos sobre posibles vulneraciones a los derechos humanos en el proceso.



