La escritora irlandesa Sally Rooney ha anunciado la retirada de sus libros del mercado británico tras alcanzar un acuerdo con su editorial, Faber. La decisión responde a la imposibilidad de procesar las regalías de la autora debido a su intención de donar dichos ingresos a la organización Palestine Action. Según informó la editorial, la actual legislación del Reino Unido, que clasifica al grupo como una entidad vinculada a actividades terroristas desde julio de 2025, impediría legalmente el pago de beneficios a la escritora bajo acusaciones de financiación al terrorismo.
Contexto legal y el veto a Palestine Action
El conflicto se originó tras el veto impuesto por el gobierno laborista de Keir Starmer a Palestine Action en julio de 2025. La medida fue adoptada después de que activistas de dicha organización protagonizaran una incursión en la base aérea de Brize Norton, causando daños a la propiedad. Este caso marcó un precedente al ser la primera vez que el Ejecutivo británico proscribe a un grupo por daños materiales en lugar de por actos violentos contra personas. Desde la implementación de este veto, las autoridades han ejecutado más de 3.000 detenciones relacionadas con las actividades del colectivo.
Reacciones del sector cultural
Ante la situación, un grupo destacado de figuras literarias e intelectuales ha expresado su rechazo a través de una carta abierta publicada en la revista The New Statesman. Firmantes como los premios Nobel de Literatura J.M. Coetzee, Anne Carson y Annie Ernaux calificaron la medida como un "ultraje a los principios básicos de la libertad de expresión" y cuestionaron la legislación antiterrorista vigente, tildándola de "draconiana". La misiva cuenta también con el respaldo de personalidades como Tilda Swinton, Slavoj Žižek, Zadie Smith y Naomi Klein, quienes instan al gobierno a reconsiderar el marco legal que ha derivado en la retirada de las obras de una de las autoras más relevantes de la generación milenial.



